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Directrices
nutricionales en la población general y en la diabetes
La
corrección de la dieta en términos de energía y nutrientes ha
quedado explicada en el apartado anterior al hablar de Alimentación
equilibrada. Ahora bien, en el caso del diabético esas
recomendaciones han sido algo distintas y han variado a lo largo del
tiempo, en función de los conocimientos sobre la enfermedad, los
avances en nutrición y las posibilidades de tratamiento . En una
primera época se limitaba muchísimo el aporte de carbohidratos , ya
que las posibilidades terapéuticas eran escasas y de esa manera se
pretendía atenuar la hiperglucemia. Por el contrario, después se
propugnaron las dietas muy ricas en carbohidratos, sobre todo
complejos y con gran aporte de fibra. En el momento actual, la
Asociación Americana de diabetes ( A.D.A.) recomienda personalizar el
aporte de hidratos de carbono dependiendo del tipo de diabetes, el
estado nutricional, el perfil lipídico, sobre todo los niveles de
triglicéridos. Pero eso sí, siempre que el mayor aporte de grasa se
haga en forma de ácidos grasos monoinsaturados ( ácido oleico).
Estas recomendaciones quedan recogidas en la siguiente Tabla:
|
Macronutrientes |
Recomendaciones
internacionales |
Recomendaciones
de la Asociación Americana de Diabetes |
|
Proteínas |
10-15 % |
10-20 %
(en ausencia de nefropatía) |
|
Grasa
saturada |
<7 % |
<7 % |
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Poliinsaturada
|
5-10 % |
10 % |
|
Monoinsaturada
|
15 % |
15 % |
|
Carbohidratos |
50-55 % |
60-70 % |
Aunque
parezcan distintas, las recomendaciones de la ADA para la diabetes no
difieren de las
directrices de dieta equilibrada para la población general,
si se respeta un mínimo de ingesta de carbohidratos del 40% de
las calorías.
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