
Hipoglucemia y Ejercicio
Hipoglucemia precoz y tardía inducida por el ejercicio:
Si el sujeto tiene un aporte adecuado de insulina puede producirse la hipoglucemia por la disminución de la producción hepática de glucosa y un consumo exagerado de la misma. Si la diabetes lleva varios años, esto se acompaña, además, de una disminución de glucagón que hace que la producción hepática de glucosa sea menor.
El ejercicio también hace que la sensibilidad a la insulina se incremente y este efecto persiste durante horas, lo que explica que junto al riesgo de hipoglucemias precoces también exista un mayor riesgo de hipoglucemias tardías.
Para evitar estos riesgos de hipoglucemia precoz:
· disminuir la dosis previa de insulina: en el caso de estar utilizando análogos de acción corta no se debe realizar ejercicio en las dos primeras horas.
· tomar carbohidratos suplementarios.
Otro de los riesgos es la producción de hipoglucemias poco tiempo después de terminar el ejercicio que se deben al mayor consumo de glucosa por parte del músculo y del hígado para reponer las reservas de glucógeno gastadas.
Las hipoglucemias tardías que se pueden producir hasta unas 18 horas después se deben al aumento en la sensibilidad a la insulina.
Para evitar estas dos situaciones hay que tomar carbohidratos extra y reducir las dosis de insulina posteriores al ejercicio junto a un control más frecuente de las glucemias capilares.
